EL CUERPO Y LA MOTRICIDAD EN EDUCACIÓN INFANTIL.


EL ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA COMO

BASE DE LA ELABORACIÓN DE UN PROYECTO

PARA EL TRATAMIENTO DEL ÁMBITO CORPORAL

EN EDUCACIÓN INFANTIL


SÍNTESIS: El relato de una jornada escolar, con un grupo de niños y niñas que comienzan su escolarización, da pie a un conjunto de reflexiones sobre las relaciones que se establecen entre el alumnado, la maestra y los temas motivo de enseñanza y aprendizaje. La vida en las aulas puede ser analizada desde diferentes ópticas. En este artículo se hace especial hincapié en aquello que tiene que ver con el cuerpo y su motricidad, no tanto para destacar una materia escolar, la educación física, como para reflexionar sobre la influencia y oportunidad de los aspectos biológicos en el conjunto de la acción educativa. Atendiendo las conclusiones, siempre provisionales, que se derivan de estos análisis y reflexiones, proponemos un proyecto educativo para el ámbito corporal en los comienzos de la escolarización que contempla una doble dimensión: su integración en las preocupaciones educativas generales, y su desarrollo como área de expresión y experiencia.

La actividad motriz del niño y la niña de 5 a 6 años


Las edades de 5 a 6 años constituyen el grupo terminal de la etapa preescolar. La continuidad del proceso de la actividad motriz iniciado desde el primer año de vida hasta este grupo de edad, debe garantizar que los pequeños adquieran las vivencias y conocimientos elementales que los preparen para la Escuela y para la vida. Lo anterior significa que la preparación del niño(a) no debe centrarse en los grupos finales del preescolar o sea en la etapa anterior a la vida escolar, sino desde los primeros años, pues las influencias educativas que se ejercen en cada grupo de edad por las que va transitando el pequeño, tanto en las instituciones infantiles como en el seno del hogar, potencian su desarrollo en todas las esferas: motriz, cognitiva y afectiva. Las vivencias que el niño(a) adquiere en cada uno de los grupos etáreos, posibilitan la adquisición de conocimientos y habilidades que son básicos para los años que continúan. La etapa preescolar es un periodo sensitivo para el aprendizaje y en la misma se forman los rasgos del carácter que determinan la personalidad del individuo. Las experiencias cognitivas y motrices de que se apropia el niño(a) en estas edades, si además están acompañadas por la afectividad que este necesita: cariño, buen trato, atención etc., garantizan el desarrollo armónico e integral como máxima aspiración de la educación. Por la importancia que reviste lo planteado se ha pretendido brindar, mediante una serie de artículos dedicados a la motricidad del niño y la niña desde el primer año hasta el grupo de 5 a 6 años, algunas propuestas metodológicas que propicien informaciones básicas para educadores y padres, que los oriente como estimular actividades con los pequeños infantes, sin que peligre una aceleración del desarrollo, sino con el fin de contribuir a que este ocurra normalmente, por supuesto respetando la evolución de la ontogénesis.

Estimulacion motriz para mejorar la adquisicion de la lecto-escritura


La escritura es una forma de expresión del lenguaje. Las primeras muestras aparecen bajo los dedos del niño que toma un lápiz, logrando garabatos con la diferenciación progresiva (hacia los 3-4 años) entre lo que es el resultado de una intención de representación a través del dibujo y lo que es simulacro de escritura. Hacia los 5 ½ - 6 años el niño puede copiar, con soltura, algunas palabras, o bien frases cortas. Poco después, con el aprendizaje de la lectura pasa a la etapa capital de la trascripción de las palabras dictadas, esto es como a los 6-7 años. Esta etapa (6-7 años) coincide con los primeros intentos de trascripción espontánea del lenguaje. Ligando lo que ha aprendido de la correspondencia entre los sonidos y los signos, escribiendo “lo que tiene en la cabeza” entonces la escritura utilizada es en la mayoría de los casos, “fonética” no obstante, este descubrimiento puede suscitar en el niño manifestaciones de gran interés e incluso de alegría si el adulto no empaña su feliz sorpresa señalando en ese momento las faltas de ortografía o la escritura torpe. Entonces comienza efectivamente a acceder a la lecto-escritura y a percibir más netamente su función de expresión personal y de comunicación. La escritura en tanto que es transcripción del lenguaje es pues, un aprendizaje cuyo comienzo oportuno se sitúa a una cierta edad, alrededor de los 6 años. Esta edad en que la escritura puede soltarse varía según el grado de madurez

Actividades para mejorar la motricidad

Actividad: Remover líquidosDale al niño un envase con agua y varios objetos con los que pueda extraer agua (jeringuillas, cuentagotas, cucharita...) Dejalo que experimente con cada cosa. Anoten en un papel cuántos goteros de agua se necesitan para llenar media taza; cuántas jeringuillas, etc.


Pegar gomets (papelitos con pega de colorines) en un globo. Pasar cuentas de collar en un cordon. Pasar un cordon dentro de aros.


Imitar coreografias es divertido y les enseña a moverse en todad direcciones ,ni se enteran que están trabajando,se divierten,prueba los dvd de batuka.
hace 3 años



todo lo que tenga que er con ensamble de piezas y reconstruccion de una imagen visual por ejemplo un rompecabezas solo ten cuidado de elegir bien las piezasque no sean toxicas ni muy pequeñas para ingerir
hace 3 años



Para mejorar la motricidad fina, que mejor que ayudar a mamá en la cocina??, a los niños esto les encanta, pues sienten que ayudan a mamá en la elaboración de comida. Haz que te ayude hacer las arepitas, que el mezcle solito la masa, y ponlo hacer las "arepas" o bolitas, no importa si no quedan perfectas, pues lo estas ayudando a mejorar su motricidad. Asimismo puedes ponerte con él, hacer collares de pasta, que pase la pasta por el hilo etc. Ponlo a rasgar para pegar los papelitos en un mural, para papá, etc. Algo que siempre los motive.

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Introduccion


Desarrollo motor. Proceso de adaptación al medio que incluye factores de maduración individual y factores del aprendizaje (la experiencia mejorará las conexiones neuronales). La evolución de la motricidad tiene un fuerte componente innato lo que lleva a poderse establecer un calendario de referencia universal pero también está influido por el aprendizaje lo que hace que exista un margen de variación relativamente amplio en la edad concreta en que cada niño adquiere los hitos del desarrollo. Los factores culturales también intervienen de forma que en algunas culturas se estimula y valora la precocidad y en otras se intenta retrasar el desarrollo. En cualquier caso, los calendarios de referencia son útiles a pesar de no ser más que verdades estadísticas que en casos concretos pueden no ajustarse ni en los tiempos ni en la secuencia (por ejemplo, algunos niños no gatean)

DEFINICION


Se conoce como motricidad a la capacidad que presenta un vehículo para transmitir la potencia al suelo. La motricidad de un vehículo depende de la adherencia disponible entre el neumático y el suelo y del diseño y puesta a punto de las suspensiones.

CONTENIDO

1 Clases de motricidad
1.1 Dinámica o anisometrica
1.2 Gruesa
1.3 Fina

CLASES DE MOTRICIDAD



Dinámica o anisometrica
Es aquella en la que la magnitud de la tensión del músculo no es igual a la longitud del músculo, variará según cual sea la tensión generada.


Gruesa
Tiene que ver con marcha, carrera, salto, equilibrio, y coordinación en movimientos alternos simultaneos con y sin manejo de ritmo también conocida como proceso Hardur. El área motora, en general, hace referencia al control que se tiene sobre el propio cuerpo. Se divide en dos áreas: por un lado, la motricidad gruesa, que abarca el progresivo control de nuestro cuerpo: el control de la cabeza boca abajo, el volteo, el sentarse, el gateo, el ponerse de pie, el caminar, el correr, subir y bajar escaleras, saltar. Por otro lado, está la motricidad fina, que hace referencia al control manual: sujetar, apretar, alcanzar, tirar, empujar, coger.
Cuando un niño es capaz de sentarse, su perspectiva del mundo cambia. Las cosas no son iguales vistas cuando se está echado que cuando se está sentado. Además, se tiene más control del cuerpo, más equilibrio y las posibilidades de manipular objetos se multiplican. Sin embargo, para que un niño se siente, es necesario que haya vivido una serie de experiencias en momentos anteriores de manera atractiva y que no tenga miedo.
Es importante no tratar de sentar al niño antes de que esté preparado. Así, se evitará incorporar al niño tanto que su cabeza caiga hacia delante o que su espalda esté en una mala postura. El apoyo debe, por el contrario, ir disminuyéndose y se le llevará a posiciones más verticales a medida que vemos que va sosteniendo el peso de su cuerpo.

Fina Se refiere aLas habilidades de la motricidad fina se van desarrollando progresivamente. A partir de los 2 a 4 meses comienza la coordinación de manos y ojos.A los 5 meses aproximadamente comienza lo que la mayoría llaman “los cimientos de la motricidad” es cuando el niño toma objetos con sus manos. Así progresivamente el peque va coordinando hasta llegar a la edad escolar. Aquí va una breve lista de actividades que van a favorecer y estimular el desarrollo de la motricidad fina:
· dibujar
· pintar, colorear
· recortar
· modelar o moldear (masa)
· enhebrar
· actividades como resolver laberintos, completar la figura siguiendo los puntos, etc.
Estas son actividades muy motivadoras y propias para los niños que los ayudarán plenamente a desarrollarla. La motricidad fina esta muy ligada al desarrollo de la inteligencia. No nos olvidemos de la coordinación de los músculos del rostro. Esto los ayudarán a expresar los sentimientos, las emociones, lograr comunicarse con el mundo. Incentivemos y estimulemos con alegría y aplausos sus logros.

DESARROLLANDO LA MOTRICIDAD FINA

La estimulación de la motricidad fina (músculos de la mano) es fundamental antes del aprendizaje de la lectura-escritura. Si analizamos que la escritura requiere de una coordinación y entrenamiento motriz de las manos, nos damos cuenta de que es de suma importancia que el maestro de segundo de básica realice una serie de ejercicios, secuenciales en complejidad, para lograr el dominio y destreza de los músculos finos de dedos y manos.
Un buen desarrollo de esa destreza se reflejará cuando el niño comience a manejar los signos gráficos con movimientos armónicos y uniformes de su mano en la hoja de cuaderno.
El gran número de niños con disgrafias (mala letra) se debe simplemente a la falta de estimulación de la motricidad fina. Al hablar de disgrafías es fundamental que padres y maestros tomen conciencia de que se puede adecuar forma, dirección, uniformidad y esparcimiento de las letras, pero hay niños que agregan rasgos o trazos para que la letra se vea más bonita. Esto debemos respetar, si la letra se entiende, ya que se constituye parte de la personalidad.